El ministro de Educación, Juan Pablo Lichtmajer, mantuvo ayer un encuentro con el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla, y se puso a disposición de los legisladores “ante cualquier requerimiento”. La reunión se dio días después de que la comisión de Juicio Político resolviera archivar 22 pedidos de destitución en su contra.
“El ministro vino a ponerse a disposición del Poder Legislativo ante cualquier requerimiento de los legisladores. La relación será más fluida de lo que estaba ahora. Creo que es una actitud muy importante del funcionario. Voy a poner en conocimiento de los miembros de la comisión de Educación lo charlado”, dijo Mansilla a prensa.
Aunque se archivaron los pedidos de juicio político, en la Cámara aún queda pendiente por tratar en el recinto un dictamen de la comisión de Asuntos Constitucionales e Institucionales en el que se rechaza la exposición y la documentación que brindó Lichtmajer en su informe.
Días atrás, tras la reunificación del peronismo y la desestimación de los juicios políticos, el presidente de dicho comité, Javier Morof, dijo a la prensa que él mantiene su postura respecto al funcionario. “No voy a cambiar mi posición sobre Lichtmajer”, expresó. De todos modos, pidió a la sociedad darle tiempo a Osvaldo Jaldo para que modifique el rumbo de la provincia. “Está comprometido con la gente y con la gestión. No tengo dudas de que en seguridad y en educación va a mejorar mucho”, dijo.
El archivo de las causas contra el ministro fue rechazada por la oposición. Uno de los más críticos fue el radical José María Canelada, quien hasta consideró que el funcionario debía pedir disculpas antes de dar un paso al costado.
Durante la campaña, Osvaldo Jaldo había pedido la renuncia de Lichtmajer y de Claudio Maley (Seguridad), aunque luego los ratificó en el cargo al asumir como gobernador interino.